Blog: Los depositos y los rescates de 2010

Salí para el Aconcagua el 13 de enero con el jefe de los guardaparques para instalar los depósitos de equipamiento de rescate en el cerro Aconcagua. El 15 de enero llegamos a Plaza de Mulas, el campo base (4400m) y nos quedamos allí por cuatro días para aclimatarnos. Era una experiencia increíble en cual hablé con muchas personas quienes participaron en los esfuerzos del rescate del año pasado con Federico y los Italianos (más que sesenta participaron en alguna manera, sea derritiendo nieve o, literalmente intentando salvar la vida de Fede. Todos eran afectados por la perdida de la vida de Federico y creo que mi presencia era algo positivo, un recuerdo que algo positivo puede salir de una tragedia. Charlamos mucho y discutimos ideas para el futuro del parque Aconcagua. Además, todos los actores involucrados del parque aprendieron como usar el equipamiento de rescate que la fundación donó.
Varios, locales y extranjeros expresaron intereses en apoyar los esfuerzos de rescate y los proyectos de ayuda de la fundación. También, National Geographic filmaba un documental sobre Aconcagua y su sistema de rescate. La producción me entrevistó y espero que eso también, generará más interés internacional…vamos a ver.
Dentro de cuatro días, había cuatro rescates serios en el cerro. En cada uno, el equipamiento que la fundación donó fue usado.
El 19 de enero instalamos el primer deposito de rescate a Nido de Cóndores (5400m). Esa misma noche un escalador checo sufría de edema pulmonar y usamos el oxígeno del depósito. Un guardaparque y un miembro de la patrulla de rescate quedaron con el checo toda la noche para observar su estado.
El próximo dia (20 de enero) salimos a las 9:30 (salimos tarde porque el checo estaba descansando en el lugar donde necesitábamos derretir agua) de Nido de Cóndores a Independencia (6400m). Otro grupo salia para La Canaleta (6600m). Después de instalar el depósito en Independencia pasamos una hora allí descansando y charlando de los momentos de la vida. Una hora después recibimos una llamada por radio que una mujer se había desmayado en la cumbre. El mismo grupo de individuos que había instalado el depósito en La Canaleta le ayudó a la mujer con la camilla (el Sked) y el oxigeno que se había instalado en el depósito hace UNA HORA. Nosotros ya habíamos empezado descender de Independencia. Le esperamos al grupo de socorristas al campo Berlin (5800m) por tres horas para ayudarles y darles relevo a los socorristas del descenso de la mujer. Cuando el grupo llegó al Campo Berlin ya estaba oscuro y nosotros (diez en total, yo siendo la única mujer) tomábamos turnos llevando la camilla. Era un momento loco, y yo intenté enfocarme en los ojos de la mujer, para asegurar que ella no los cerrera. Ella era francesa y no habló español y poco inglés. Ella tenía miedo y intenté calmarla. Cuando llegamos a Nido de Cóndores la mujer fue dado oxígeno. Después la bajaron a Plaza de Mulas en la camilla. El próximo día ella fue evacuado en el helicóptero. Ella esta bien y se recuperó totalmente.
Mi meta era salvar la vida de una persona con el equipamiento de rescate y eso ocurrió solamente una hora después de que el equipamiento fue instalado.

El próximo día una mujer se cayó mientras descendiendo y se le rompió su pierna. Otra vez, la camilla fue usado y también un kit de trauma para estabilizar su pierna. Los botiquines que fueron instalados en Nido de Cóndores nunca se quedaron dentro de los tambores, eran usado todos los días, un incidente después de otro.
No puedo explicar la vida, o los eventos que pasa, o porque, cuando Federico Campanini luchaba por su vida este equipamiento no estaba, pero ahora está, ahora está.
Después de estas experiencias, y después de estar en Aconcagua, y mirando la cumbre, decidí que necesitaba hacer cumbre, para ver que paso el año pasado.
El 23 de enero a las doce hice cumbre de la Aconcagua. Fue difícil, sentí nausea, pero entendí los esfuerzos de tantos individuos quienes intentaron salvar la vida de mi esposo.


Aconcagua es una comunidad de personas que comparten un amor para las montañas. Se cuidan a ellas mismas. Desafortunadamente no tienen el apoyo de un gobierno que debo proveer más apoyo y más recursos para esta montaña.
El 25 de enero empece mi regreso de Plaza de Mulas a la entrada del parque Provincial Aconcagua. Decidí caminar para volver, aunque me ofreció hacer el viaje en helicóptero.

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